28 de febrero de 2014

AGOSTO

Antes de escribir una crítica sobre cualquier película, he de advertir algo: no voy a ser objetiva y no tengo ningún tipo de autoridad que respalde mi opinión. Y si alguien dice que la crítica es objetiva miente. Eso, queridos lectores, se llama sinopsis o resumen, no crítica.

Dicho esto, empiezo la crítica de la película Agosto ("August, Osage County") diciendo que siempre encontraré algo bueno que decir de una película en la que aparece Meryl Streep. Y lo cierto es que ella es lo mejor de la película, lo que no significa que el resto esté mal. Para hacer una breve introducción, Agosto trata sobre una familia que se desmorona con la colaboración de todos sus miembros en el marco de la más profundas de las Norteaméricas. La película en sí es una sucesión de escenas de reuniones familiares en las que los trapos sucios se sacan y airean por cortesía de toda la familia. Lo que empieza como pequeñas pullas termina como antiguos rencores y disputas sin resolver que salen a la luz y que manchan hasta a los más "inocentes" de la familia, todo ello bañado en cierto tinte cómico gracias a lo incoherente de muchas de las escenas (especial atención a la escena del pescado entre Roberts, Streep y Nicholson). 
Toda la película se centra en la familia. La familia como deber, la familia como unión aleatoria de personas que en realidad no tienen nada que ver excepto cierto nivel de genética y, sobre todo, la familia como cárcel. La familia como algo que te persigue por muy lejos que te vayas, por mucho dinero que ganes o por mucho que te resignes y sigas el viejo dicho de "Si no puedes con ellos, únete a ellos". Estas tres maneras de intentar escapar de una vida de sacrificio están interpretadas por las tres hermanas, Roberts, Lewis y Nicholson. A lo largo de la película se incrementa la sensación de que estas tres hermanas son total y absolutamente diferentes. El único punto que las une es su ahora enferma madre, la cual es percibida durante toda la película como una responsabilidad, una patata caliente que las tres hermanas intenta pasarse entre ellas. Y lo cierto es que no seré yo quién las culpe. En una maravillosa interpretación (como siempre), Meryl Streep encarna a una mujer cuyo cáncer parece haberle dado la excusa perfecta para poder ningunear a toda su familia sin sentir ningún remordimiento. Y he de decir que tiene para todos. Su personaje es un símbolo de la vejez, de lo que queda cuando las personas pertenecientes a tiempos más duros son recriminadas por sus hijos por haberse convertido en lo que era necesario para sacar una familia adelante y darle lujos que ellos nunca tuvieron. Y esa es posiblemente la razón por la que la matriarca no entiende en ningún momento por qué sus hijas huyen despavoridas de esa vida y de ella misma, no es capaz de encontrar un reproche justo hacia su persona. Es un personaje de esos capaces de despertar en una misma escena admiración, tristeza y, yo no diría odio, pero si rechazo. 
En todo el film, podemos discernir la pregunta que plantea el director, John Wells: ¿Debe ser la familia lo más importante de nuestras vidas aunque nos haga infelices?. Porque lo cierto es que, quien más quien menos, todos los personajes de Agosto son miserables. Y todas sus miserias acaban viniendo de su familia. Incluso las miserias heredadas como la incapacidad de comunicarse con su propia hija de Roberts se pueden atribuir a la herencia familiar. El tono de la película se mueve en torno a una tragicomedia ligera hasta la escena de 20 minutos de la cena, tras la cual la película cae en picado en un pozo de amargura y desesperación, que deja a los espectadores con la pregunta planteada al salir de la sala de cine. 
Si tuviera que describir Agosto como una expresión facial sería ese momento en el que para aliviar una situación triste o tensa se dice algo gracioso, todo el mundo ríe y, cuando todo el mundo vuelve lentamente a la realidad, no encuentra nada que decirse, mira hacia el suelo y vuelve al estado apático original. Es una risa superficial que esconde una miseria más profunda. 
NOTA: 8





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